domingo, 4 de febrero de 2007

Día 15. . . Había. .



Había un lugar tan, pero tan seco, que las vacas daban leche en polvo.

Había una vez un hombre tan flaco, pero tan flaco, que limpiaba mangueras por dentro.
Había una vez un chico tan tonto, pero tan tonto, que un día se quedó encerrado en un supermercado y se murió de hambre.
Era un hombre tan pequeño que se subió encima de una canica y dijo: ¡El mundo es mío!


Había una vez un ratero, tan, pero tan tonto que cuando robaba una tienda, se llevaba los maniquíes para no dejar testigos.


Era un hombre, tan feo, tan feo, que lo contrataron para quitar el hipo.


Era un hombre tan viejo, pero tan viejo que vio el arcoiris en blanco y negro.


Había una vez una señora tan gorda, tan gorda, pero tan gorda, que su ángel de la guarda tenía que dormir en otro cuarto.

Había una mujer tan, pero tan flaca que cuando sacaba la lengua se iba de boca.


Había una vez un tipo tan, pero tan feo, que cuando nació su mamá no sabía qué escoger; si la placenta o a él.


Había una vez un señor, tan, pero tan tan tonto, que ponía el diario en el freezer para leer noticias frescas


Había una vez una vaca que se comió un vidrio, y la leche le salió cortada.


Había una vez una persona tan, tan flaca, que ni siquiera tenía dedo gordo.


Había una vez un chiste tan, pero tan malo que le pegaba a los chistes más pequeños.


Es todo por hoy. . .Medussita




No hay comentarios.: